domingo, 29 de enero de 2017




Días en los que me he sentido muy atada de una forma negativa, y no he parado de buscar la negatividad que justificaba el estado en que me encontraba, perdiendo incluso aquella buena práctica de primera hora de la mañana de repasar mentalmente todo lo bueno que tengo en mi vida mientras respiro profundamente en esas horas en las que aun no hay claridad que ilumine mi camino.

Así sin apenas darme cuenta esa oscuridad se apoderó de mí, perdiendo la mirada que siempre me ha caracterizado, quizás porque a mi alrededor veía aquello en lo que no quería convertirme y de tanto mirarlo he acabado siendo reflejo precisamente de ello.

Una de mis fortunas es contar con alguien a mi lado que, aunque duela, me dice la verdad y anunció con firmeza que esta actitud me llevaba directamente al desastre, y así zarandeada por aquello que creía una certeza que me daba permiso a la negra visión de mis días y esa otra visión que veía ahora en claro, tuve que salir de ese pesar para darme cuenta de nuevo que yo sola me estaba atando dando vueltas sobre mi misma para acabar inmóvil en el mismo sitio del que trataba de huir.

Estoy volviendo a construir, a pasear con la cabeza alta, viendo hacia afuera en vez de mirarme el ombligo y mi entorno vuelve a hablarme, vuelvo a sentir que a pesar de que la negatividad debe seguir instaurada a mi alrededor porque no eran invenciones mías, también sigue estando todo lo demás que estaba hipotecando.

He dado pequeños pasitos de nuevo, me he arriesgado, he dejado de lado la perfección ansiada por el sentimiento y he sonreído con pequeños instantes olvidándome de quien estaba presente.

Es como si me hubiese quitado un montón de quilos de encima y vuelvo a tener muchas ganas de vivir, de compartirme y que el único hilo rojo que me ate sea el que me une a mi Señor, para que vuelva a ver en mi mirada la luz que siempre anhela.

Pido disculpas a todos aquellos que se han preocupado por mi oscuridad y la han sufrido, sobretodo a mi Señor que sé que se ha visto directamente afectado y ha tenido que mostrar Su firmeza para hacerme ver el mal camino.

Que paséis feliz noche.


jueves, 26 de enero de 2017

En ciertos momentos de mi vida, como nos pasa a todos, vienen a mi mente recuerdos de la infancia, unos buenos y otros no tanto, pero todos ellos aparecen motivados por una experiencia similar o por un sentimiento que llevo aparejado.

Ahora mismo mantengo vivo el recuerdo de cuando niña por algún capricho no cumplido me ponía a lloriquear y aquellos que se encargaban de mi educación se cansaban y decían: "Vas a llorar pero con motivo" y entonces mi culete acababa como un tomate y ya tenía ahí el motivo para llorar.

Claro está que era otra época, ahora esto no sería posible, pero entonces mas de una zurra de niña caprichosa me llevé, y... en estas horas vuelven a mi esos instantes porque siento que me he comportado como esa niña caprichosa que lloriquea cuando las cosas no le salen como ella espera.

¿Ahora a mi edad?...pues sí, y aunque mi comportamiento ha sido similar mis sentimientos evidentemente no, porque ahora sé que he actuado mal, ahora comprendo la necesidad de cambiar ese hábito y no lleva aparejado el enfado sino el arrepentimiento.

Que implacable es mi mente!!!... como aprovecha para mostrarme de mil y una formas cuando me equivoco y para asegurarse de que entienda que...tendrá consecuencias...unas u otras, pero las tendrá...



lunes, 23 de enero de 2017



Dicen que por mucho que insistamos las cosas pasan en el momento justo, pero a la vez resulta que debemos poner empeño en conseguirlo pero también ser pacientes. Imagino que hay una gran variedad de frases hechas que van bien según el momento y así obtenemos respuesta fácil para cualquier instante, quedando de lo lindo ante cualquier situación.


En mi vida personal he tenido de todo, objetivos que han sido alcanzados después de muchísimo esfuerzo, otros que han debido ser abandonados o por lo menos pospuestos, y otros en cambio que han aparecido cuando ya no eran esperados o cuando jamás lo habían sido, pero confieso que en este momento de mi vida miro atrás y veo que algunos de ellos realmente llegaron en el momento justo. Desconozco que hubiera pasado si hubieran llegado antes, por un lado creo que me hubiese venido bien en algún aspecto pero si no hubiesen venido todavía creo que ya no sería capaz de llevarlo hacia delante.


Una de estas cosas, por llamarle de algún modo, que creo que llegó en el momento justo fue la oportunidad de hacer realidad mi entrega, quizás incluso un poquito pronto, pero si hubiese estado esperando por ejemplo hasta este momento, hubiese estado viendo durante todo este tiempo como está el patio y seguramente no sería capaz, a día de hoy, de fiar mi servicio a nadie.


Digo que llegó un poco pronto porque mi situación en ese momento era realmente complicada, no era la situación ideal para mi Señor acogerme en ese estado en el que me encontraba y me hubiese gustado poder estar más serena, más centrada, y más dispuesta a dar en vez de recibir, pero por otro lado, mirándolo egoístamente fue el mejor momento para mí, me ayudó en mi situación personal, me ayudó en mi crecimiento y me ofreció lo que jamás hubiera imaginado que fuese posible en ese momento.


Creo que aquellas personas que buscan entregarse a alguien o que buscan a alguien que les sirva en estos días lo tienen realmente complicado, hay mucha culturilla literaria de la D/s, mucha insatisfacción fantástico-sexual, mucho aburrimiento, mucha inconsciencia, mucha frustración y un sinfin de muchas y muchos que dificulta exponencialmente encontrar la aguja en el pajar.


No quiero ser negativa porque sé que es posible, sino miradme a mi...¿quien me iba a decir que podría disfrutar de mi entrega de esta forma?, pero si es cierto que si me viera hoy en esa tesitura no me fiaría ni de mi propia sombra, aunque sé que lo mismo podrían haber dicho de mi pues lo que ofrecía era más bien nulo y lo que hoy ofrezco aún dista mucho de lo que anhelo.


Siento miedo al perderme entre las diferentes webs temáticas, al conocer las intenciones de algunos elementos que deberían estar mas bien en el circo de los horrores, y comprobar el daño que se hace con ello a quien de verdad desea vivir y sentir la D/s. 


Creo que prefiero cuando este mundillo era menos popular y se vivía con la discreción de las relaciones intimas entre gente que disfrutaba de su condición en privado. No hay que avergonzarse de sentir de este modo, solo faltaría, pero tampoco veo necesario alardear de algo que debería vivirse en la intimidad.


Quizás si hubiese menos teatrillo sería todo mas sencillo...


 

domingo, 22 de enero de 2017


Dicen que el mundo del BDSM puede ser altamente humillante, que la parte sumisa debe asumir que es meramente un objeto y hay que estar muy atento a ella porque es fácil que se sume a los sentimientos de negatividad que ser usada le puede conferir.

No voy a negar que puntualmente las sumisas disfruten de ser usadas, y que incluso, haya Dominantes que, en mi humilde opinión, tengan mal entendido el rol sumiso y crean que por llamarse a ellos mismos Amos puedan menospreciar el tesoro de la entrega.

No voy a ahondar en ese tema ahora, pero si quería hacer referencia a ello porque en mi afortunada experiencia, jamás me he sentido de menos siendo sumisa, jamás he consentido que ningún Amito se viera en derecho siquiera de tratarme sin mi consentimiento, porque yo soy sumisa y me entrego a quien deseo, porque es simplemente una decisión personal.

Y cuando decidí entregarme a mi Señor porque fue así como lo sentí y lo quise, jamás me he sentido menospreciada, al contrario, me he sentido valorada, importante en mi entrega, como un regalo que alguien recibe después de ser previamente muy deseado y eso es de una belleza increíble.

En cambio, en nuestra vida diaria, en nuestros quehaceres habituales, creemos que nunca deberíamos sentirnos humillados, y en cambio, puedo decir que en varias ocasiones me he sentido menospreciada, he tenido que lidiar con la sensación de no ser valorada, de ser relegada por decisiones arbitrarias e intereses poco claros.

Cuando eso me ocurre por algún motivo que en mi mente se teje aparece en escena mi Señor, para venir a decirme que Él y sólo Él tendría el derecho de humillarme y no lo hace porque me considera una persona excepcional y así me lo hace sentir incluso en las prácticas calificadas por la mayoría como degradantes.

¿Cómo permito pues que me hagan sentir su menosprecio? ¿cómo llego a sentirme de poco valor cuando me lo concede alguien que no tiene ese poder? ¿cómo luchar contra el gigante que se cree invencible?


sábado, 21 de enero de 2017



Quizás si...Debe serlo porque me llama mucho la atención, no puedo remediarlo, se me van los ojillos y ya estoy excitada con solo imaginarme así ante mi Señor y de inmediato recuerdo la bolsita aterciopelada que la contiene...Me gusta esa sensación, sacarla, observarla y saber dónde acabará...

Es verla y dejar de verla....

domingo, 8 de enero de 2017

Aunque estoy algo temerosa por el día de mañana porque sé que no me resulta posible ser yo misma y acometer aquello que se me tiene encomendado con tranquilidad y confianza, trato de vivir el momento y disfrutar de lo positivo de cada velada y sé que hoy puedo ofrecer algo que no sólo me alegra a mí sino también a El.

Por eso dejaré reflejo aquí a través de estas imágenes de lo que este día me ofrece a través de la ilusión y el deseo.

Disfrutad y sed felices en cada instante que se nos conceda...











sábado, 7 de enero de 2017


Es Tu voz la que alienta mi pasión,
la que recorre con Su calidez mi piel
y surca mis pliegues con firmeza
para otorgarme la humedad ansiada.

Son Tus manos las que añoro
pues las mías son torpes sustitutas
y en mis ojos cerrados Tu imagen
de momentos íntimos compartidos.

No hay nada que turbe mi instante,
nada que me prive del placer
que ya no me pertenece
y ese es mi mayor impulso.

Tuyo es, mi Señor,
de Ti nace mi deseo y a Ti te lo entrego.

¿mi Señor, por favor, te lo suplico...puedo correrme?





viernes, 6 de enero de 2017

Suele ocurrir que nos esmeramos en crear sorprendentes instantes, siempre deseamos dejar con los ojos como platos a quien amamos mediante suculentas veladas, viajes de ensueño o valiosos regalos y, aunque esos no sean motivo de rechazo para mi, tampoco lo son esos otros instantes en que lo importante es lo que se siente sin ningún otro aditamento, cuando somos capaces de prescindir de todo lo material y centrarnos en las emociones que albergamos al compartirlos.

Hoy que suele ser un día de materialismo consumado me quedo con lo sublime de la sencillez, como cuando dos cuerpos desnudos que se aman se encuentran en el leve roce de una caricia, caricia que puede albergar y conceder muchísimo más de lo aparente, siendo personal y diferente para cada persona.

Adoro ese roce leve, esa pasión que desata ese tierno instante...

Permitidme hoy que os conceda esa sensación a través de esta imagen. Olvidad lo concreto de sus cuerpos, sólo veros a vosotros con quien deseéis y disfrutad...

Feliz noche.

jueves, 5 de enero de 2017

Creo que siempre he sido un poco caprichosa e incluso ahora mi Señor debe luchar por contener mis ansias y enseñarme paciencia...

A veces los excesos te juegan malas pasadas y después tienes que estar unos días a dieta pero a pesar de ello no pierdo las ganas de todo y como suele pasarme no se me da demasiado bien elegir entre todo lo que me gusta, así que para esta noche en vez de elegir yo el regalo para mi Señor se lo dejaré a su elección...

Ofrecida para Tu disfrute...

lunes, 2 de enero de 2017


Ha pasado mucho tiempo, tanto que incluso podría haberlo olvidado pero hay situaciones que nos marcan de por vida y esta que viene a mi mente está sellada en mi alma y sigue presente para recordarme como duele cuando te rindes a Tus limitaciones y permites que el temor se apodere de Ti.

Tenerlo en mi mente no para que el dolor me invada sino para que me sirva de lección para plantarles cara a mis miedos.


domingo, 1 de enero de 2017


Enséñame de  nuevo a besarte, despacito, repasa de nuevo la lección, dime en susurros que no piense, que sólo sienta, que sienta Tu aliento acercarse, que Tu aroma me invada dejándome sumida en una nube de sensaciones que no puedo administrar, y cuando Tus manos me rocen y siga temblando vuelve a repetirme que no es para tanto, mientras sabes que para mi sí lo es, y por eso sonríes mientras mis mejillas se sonrojan y mis ojos no tienen otro lugar donde mirar, a Ti, a Tu anhelo y a aquello que ves en mí que no quiero comprender, porque quiero, una y otra vez que trates de explicármelo.

Quiero que me lo muestres una vez en palabras, o quizás dos o puede que más, no me canso de escucharte, y que me lo muestres también ante ese espejo que enseña de otras formas, la forma de dos cuerpos unidos, entrelazados, amándose.

¿Como no volver a desear una y otra vez la maravilla que de Ti nace? 

Seguidores

Visitantes

Con la tecnología de Blogger.

Chateando

Popular Posts

Lecturas