Bajo Tu mirada, la mía...



Observo Tu ciudad sabiendo que pronto llegaras a casa y repaso mentalmente mientras miro por la ventana las horas previas, los días que me han llevado hasta este momento y reconozco muchas emociones vividas, no todas positivas, pero vuelvo a verte en todos y cada uno de los instantes a mi lado, tirando del carro, apoyándome e incluso haciéndome reaccionar con una buena regañina cuando mi mal hacer me llevaba de nuevo a un lugar indeseado.

Podría quejarme de aquello que no me satisface, de lo que no me ha salido bien pero lo que veo al mirar por esa ventana que se abre ante mis ojos hace que sólo sienta agradecimiento, por tantísimo como tengo y sobretodo porque Tu, mi Señor, haces posible que ésta sea mi mirada, que todo cuanto vivo esté siempre bajo Tu misma mirada porque nunca estás lejos.

Permíteme continuar emborrachándome de Ti, de ese privilegio de amarte en mi servicio.

Gracias mi Señor

Comentarios

Entradas populares